Nuevos hallazgos en neurociencia: el poderío de los sueños

CIENCIA Y TECNOLOGÍA 04 de julio de 2019 Por Revista Noticias
suenios-3

El mismísimo Paul McCartney cuenta que en cierta mañana de 1965, en pleno auge de The Beatles, recordó la casa de su novia, Jane Asher, ubicada en la calle Wimpole en pleno centro de Londres, a través de una melodía que le martillaba la cabeza. Era Yesteday, que tardó meses en tener una letra y que se convertiría luego en una de las canciones más exitosas de la banda: llegó a tener al menos siete millones de ejecuciones en el siglo XX. ¿Será posible soñar con una música que no existe?

Hallazgos recientes sobre el mundo de los sueño están descubriendo en esa actividad, la más espontánea y libre de las ataduras del cerebro, un manantial de creatividad, aprovechamiento de ideas y de estímulos para el conocimiento. “Soñar es mezclar informaciones, y eso puede promover el aprendizaje y la imaginación en su forma más productiva”, dice Tore Nielsen, investigador del Laboratorio de Sueños y Pesadillas de la Universidad de Montreal, en Canadá.

En el caso de Paul McCartney, el mecanismo que produjo Yesterday está en la capacidad que tienen los sueños de funcionar como un “oráculo probabilístico”, expresión acuñada por el neurocientífico Sidarta Ribeiro, de la Universidad Federal de Río Grande del Norte, autor del libro El oráculo de la noche, qe reúne las investigaciones más relevantes sobre los sueños a lo largo de la historia.

suenios-2

“Los sueños son tan proféticos como un diagnóstico médico o la previsión del tiempo, es decir que reflejan las probabilidad que pueden o no coincidir con el comportamiento real de las cosas”, explica Ribeiro. Estudios recientes comprobaronla habilidad cerebral, durante el sueño, de combinar datos relevantes del presente con otros considerados perdidos en el pasado.

“La mayoría de los sueños retrata emociones y experimencias recién vividas”, afirma el neurocientíficos estadounidense Robert Hoss, presidente de la Asociación Internacional para el Estudio de los Sueños. Pero el paseo nocturno libre, leve y desprendido de las ondas que recorren el cerebro también llega al baúl de las memorias antiguas, inalcanzables para la mente consciente.

Instintos básicos. En 1953, una investigación de la Universidad de Chicago revolucionó el estudio del soñar con la descripción del sueño REM, echando por tierra la creencia de que dormir era un proceso homogéneo. Por el contrario, hay momentos de la noche en los que la corriente eléctrica que recorre los más de 86 mil millones de neuronas se intensifica, generando las mismas ondas rápidas que mantienen al cerebro despierto durante el día.

Es en ese período que acontecen los sueños más vívidos. La única diferencia entre el cerebro despierto y el cerebro del sueño REM es que el adormecido está cerrado a los estímulos externos y logra focalizarse en sí mismo. Ahora se sabe que dormir profundamente es esencial para la consolidación de las memorias y la organización de las emociones, mientras que la privación de sueño afecta los recuerdos, el raciocinio y el humor.

Las poquísimas personas que son incapaces de soñar poseen lesiones en el área tegmental ventral, el punto del cerebro donde se almacenan y codifican los impulsos más primitivos del ser humano: la búsqueda de la sobrevivencia y el miedo a la muerte.

Te puede interesar